El Puerto de Lisboa marca el encuentro entre el río Tajo y el océano Atlántico. Siendo un puerto natural, situado en el gran estuario del Tajo, en una cuenca de 32.000ha, abrigada y profunda, sus características ofrecen las mejores condiciones de navegación, tanto a los grandes buques, principalmente los transoceánicos, como también a cualquier modalidad de deporte náutico.
La posición geoestratégica de la costa portuguesa, en el cruce de las principales líneas de navegación del comercio internacional y en el primer frente Atlántico de Europa, abre la posibilidad de captación de tráficos transatlánticos directos, lo que exige terminales de gran profundidad, una situación no muy frecuente pero que existe en el puerto de Lisboa.
Integrado en la red transeuropea de transportes, el puerto reúne una importante infraestructura logística multimodal que le otorga la ventaja de ser el "punto de encuentro" entre los medios de transporte marítimo, ferroviario y por carretera.
El Puerto de Lisboa es un gran puerto europeo de orientación atlántica, cuya centralidad geoestratégica le otorga un estatuto importante en las cadenas logísticas del comercio internacional y en los principales circuitos de cruceros.