La carga Ro-Ro circula en el muelle avanzado de Alcântara, en la orilla norte del Tajo.
Su proximidad con el centro de la capital y con el mayor mercado de venta de coches, sitúa a este puerto como el preferido de algunas marcas para el desembarque de sus importaciones.
Por tratarse de mercancía sensible exige cuidados especiales de seguridad los cuales serán garantizados por el Puerto de Lisboa.