Lisboa es un centro de almacenaje y circulación de graneles importante.
Con varias terminales especializadas y debidamente equipados en cuestiones de eficacia, seguridad y respeto por el medio ambiente, el Puerto de Lisboa dispone de un conjunto de instalaciones perfectamente complementarias, siendo unas más adecuadas para las cargas locales y otras para “deep-sea” y “transhipment”, así como para estocaje estratégico.
Existe capacidad para el movimiento de cargas en el mar utilizando para ello grúas flotantes y chalanas para el trasbordo fluvial con entregas directa e indirecta.